Demanda elevada en la Guardia del Ferreyra impulsa cambios en la gestión sanitaria
El sistema de salud de Necochea afronta una gran presión en la atención de emergencias, debido a la constante afluencia de pacientes que diariamente recurren al Hospital Dr. Emilio Ferreyra. Para responder a esta situación, las autoridades han decidido implementar un sistema de triage en la Guardia que busca optimizar el uso de recursos y priorizar casos según su gravedad.
Funcionamiento y ventajas del sistema de triage
El triage es un procedimiento que permite clasificar a los pacientes y determinar el orden de atención en función de la urgencia de su situación médica. Este sistema ayuda a que quienes necesiten una intervención inmediata no tengan que esperar, mientras que los casos menos graves reciben atención en tiempos adecuados, evitando saturaciones y confusiones en el servicio.
En la Guardia del Ferreyra, que llega a atender hasta 80 pacientes por día, la implementación del triage busca una mejora sustancial en la respuesta sanitaria y un uso más eficiente del personal y equipamiento disponible.
Compromiso municipal con la salud pública local
Desde la Municipalidad de Necochea, junto a las autoridades del hospital, han impulsado esta iniciativa ante la conciencia de que la demanda creciente y las limitaciones de infraestructura requieren soluciones innovadoras para proteger la salud de la población. El sistema que comienza a funcionar representa un paso hacia la modernización y profesionalización de la gestión sanitaria en la ciudad.
Perspectivas y desafíos en atención sanitaria
Si bien el triage es una herramienta reconocida a nivel internacional, su efectividad dependerá de su correcta implementación, capacitación del personal y sensibilización de la comunidad para adaptarse a los nuevos protocolos. La medida también pone en evidencia la necesidad de continuar reforzando el sistema público de salud local para responder con calidad a la población.
Esta estrategia se suma a otras acciones en marcha en Necochea para mejorar la infraestructura sanitaria y garantizar el acceso a servicios fundamentales, manteniendo la salud pública como un eje prioritario para el desarrollo social y comunitario.