Anteproyecto del Gobierno para liberalizar precios de libros en Argentina
El Ministerio de Desregulación nacional prepara un cambio profundo en el mercado del libro mediante un anteproyecto que propone derogar la Ley 25.542, vigente desde 2002, y que obliga a mantener un precio uniforme para cada título en todas las librerías y puntos de venta del país. En caso de aprobarse, la misma obra podría tener valores muy distintos según se compre en una librería local, una cadena grande o en una plataforma de comercio electrónico.
Marco legal vigente y su función
La Ley del Libro actual establece que la editorial define el precio final y este debe respetarse en todos los comercios minoristas, lo que busca garantizar igualdad de condiciones y evitar competencia basada únicamente en grandes descuentos. La normativa permite algunas rebajas específicas en ferias, para instituciones culturales o ventas estatales, pero mantiene la uniformidad como regla central. Esta medida fomenta la competencia en otros aspectos como la calidad del servicio y la oferta cultural.
¿Qué propone la modificación?
El borrador oficial apunta a eliminar esa regulación, permitiendo que cada comercio decida libremente el precio y pueda ofrecer descuentos sin límites. El Gobierno argumenta que tal medida dinamizaría el mercado, aumentaría la competencia y facilitaría la liquidación de stock, con una potencial reducción en los precios para los lectores.
Preocupaciones de librerías independientes y editoriales pequeñas
Las pequeñas librerías advierten que no podrían competir con grandes cadenas, supermercados o plataformas digitales que cuentan con más recursos para ofrecer fuertes rebajas, incluso vendiendo con márgenes muy bajos o pérdidas temporales. Esto podría derivar en cierre de locales tradicionales y una concentración del mercado que afecta negativamente la diversidad editorial.
En particular, editoriales pequeñas que publican autores menos conocidos o géneros especiales podrían perder visibilidad y espacios en exhibición, ya que las ventas se concentrarían en títulos de rápido consumo y best sellers. Además, las librerías independientes cumplen un rol cultural vital al seleccionar catálogos curados, recomendar autores y organizar actividades que difícilmente se mantendrían en un contexto de competencia solo por precio.
Impacto territorial y cultural en ciudades como Necochea
En localidades con menor oferta de puntos de venta, como Necochea o Quequén, la reducción en la cantidad de librerías afectaría el acceso a bibliografía variada y a espacios para eventos culturales, limitando la diversidad de la industria editorial y el fomento a la lectura.
¿Bajarán realmente los precios?
Expertos indican que la eliminación del precio fijo podría abaratar algunos títulos muy demandados, pero no implica una reducción generalizada. Grandes comercios podrían obtener mejores condiciones por volumen y trasladar descuentos a lectores, mientras que editoriales y distribuidoras podrían compensar incrementando precios de lista, especialmente en obras de menor circulación. Estudios comparativos en Europa muestran que los países con regulación de precios registran más puntos de venta y mayor diversidad sin aumentos significativos en el costo promedio.
Contexto internacional: el caso del Reino Unido
La experiencia británica con el Net Book Agreement, un sistema de precio fijo que se desarmó en los años 90, demostró que tras su caída aumentaron los descuentos en best sellers y la participación de grandes cadenas, mientras que disminuyó la presencia de librerías independientes, reduciéndose la diversidad en el mercado y el acceso para lectores interesados en obras menos comerciales.
En síntesis, aunque la propuesta oficial busca mayor competencia y beneficios para los consumidores, existen serias inquietudes sobre su impacto en la pluralidad cultural, en la sustentabilidad de librerías independientes y en el ecosistema editorial nacional.
Fuente consultada: NdeN – Ley del Libro: qué quiere cambiar el Gobierno y a quién afecta.