La actividad se realizó en el marco del Programa de Prevención de Consumos Problemáticos con y sin Sustancias de Puerto Ciudad y contó con la participación del pastor Lucas Cerezuela y de Alejandro Rodríguez, técnico en Prevención y Asistencia en Drogodependencia.
Durante el encuentro, las preguntas de las familias ocuparon un lugar central: cómo acompañar a una persona que atraviesa un consumo, cómo reconocer señales de alerta, qué herramientas existen para prevenir y de qué manera abordar el daño, el perdón y la reconstrucción de los vínculos.
La jornada permitió comprender que los consumos problemáticos no pueden explicarse únicamente como una falta de voluntad. En ellos intervienen emociones, hábitos, presiones del entorno, recompensas inmediatas y vínculos que muchas veces se encuentran debilitados.
Por eso, prevenir también significa estar presentes antes de que aparezca la crisis, generar conversaciones a tiempo y construir espacios donde escuchar sea más importante que juzgar.
El perdón fue otro de los temas destacados. Reparar implica reconocer el daño, asumir responsabilidades y sostener cambios reales. Perdonar, en tanto, no significa olvidar ni dejar de establecer límites saludables.
Desde Puerto Ciudad seguimos promoviendo el trabajo conjunto entre instituciones, profesionales y comunidad, acercando herramientas de prevención, orientación y escucha a cada territorio.
La jornada dejó un mensaje claro: nadie debería atravesar estas situaciones en soledad. Cuando una comunidad habilita la palabra, pedir ayuda deja de ser una derrota y empieza a convertirse en una posibilidad.