Un espacio para detenerse y escuchar juntos
En un contexto marcado por la hiperconectividad y el consumo fragmentado de música, la actriz e instructora de yoga Paz Imán ha creado en Necochea un ciclo que propone vivir el álbum musical como una experiencia integral y compartida. Bajo el nombre El Espíritu del Disco, este encuentro mensual reúne a personas en un espacio físico para escuchar un disco completo sin interrupciones, acompañado por un menú gastronómico vinculado a la obra musical.
Origen e inspiración detrás del ciclo
Paz explica que la idea surgió de sus experiencias en el teatro y el yoga, donde desarrollar la escucha tanto individual como colectiva resulta fundamental. Tras años compartiendo prácticas de yoga en silencio y utilizando música para facilitar la concentración, reconoció en el disco completo un vehículo para aquietar la mente y fomentar la presencia.
De esta forma, comenzó a crear un espacio donde la música funciona no solo como obra artística sino como un catalizador de atención, conexión y comunidad, en tiempos en que las tecnologías tienden a fragmentar nuestra experiencia y atención.
Más allá de la música: la experiencia sensorial y social
La propuesta de “El Espíritu del Disco” incluye desconectar los dispositivos electrónicos durante la escucha, la opción de estar descalzos para sentir las texturas del lugar y una introducción contextual llamada “sintonización”, que prepara a los asistentes para sumergirse en la obra musical.
Además, se ofrece un sorteo, un souvenir físico y un espacio para la conversación posterior, que permite compartir sensaciones y recuerdos generados durante el encuentro. Esta dinámica busca rescatar el diálogo y la convivencia auténtica, inspirada en la práctica de “deep listening” conceptualizada por Pauline Oliveros, que promueve una escucha consciente y profunda.
Redescubrir el álbum frente al consumo fragmentado
Imán reflexiona sobre cómo las plataformas digitales, las playlists y los algoritmos promovieron la escucha de canciones sueltas, perdiendo la experiencia integral del álbum musical. A través de su ciclo, se invita a revalorizar el álbum como obra completa con identidad y coherencia, buscando restablecer un vínculo más profundo con la música y con quienes la comparten.
Este movimiento no solo responde a un gusto por la nostalgia sino a una necesidad social y emocional de reconectar en comunidad, resistiendo la lógica de fragmentación que domina nuestra época.
Selección cuidadosa y multidisciplinaria de los discos
La selección de los álbumes para cada edición se realiza en conjunto con otros colaboradores, asegurando diversidad y sentido musical y emocional. La quinta edición está dedicada a Ray of Light de Madonna, publicado en 1998, ejemplificando la intención de explorar discos significativos y resonantes en diferentes contextos.
Así, “El Espíritu del Disco” se consolida como una propuesta novedosa que articula música, atención plena, gastrononomía y comunidad, invitando a los asistentes a vivir la música como una experiencia profundamente humana y compartida.