Choferes del transporte urbano de Quequén y Necochea sostienen un paro indefinido
Desde el lunes 26 de octubre, los trabajadores del transporte público de Necochea y Quequén mantienen una medida de fuerza por tiempo indeterminado, confirmaron fuentes sindicales. El conflicto se profundizó tras un incumplimiento salarial por parte de la empresa prestataria del servicio, que debía abonar un pago de aproximadamente 60.000 pesos por trabajador y no lo hizo. Este impago fue la gota que rebalsó el malestar acumulado entre los trabajadores, quienes ahora exigen la cancelación de la totalidad de las deudas pendientes para retomar sus actividades.
Acumulación de deudas y complicaciones laborales
Gastón Urrutia, dirigente local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), explicó que el reclamo no se limita únicamente a la suma pendiente reciente. Desde meses atrás, los choferes arrastran atrasos en salarios, problemas con el pago de aportes a la obra social y enfrentan las dificultades diarias de trabajar con unidades en mal estado mecánico, lo que incrementa el nivel de tensión. “Ya no estamos hablando solo de esos 60.000 pesos, sino de una deuda salarial acumulada significativa y la falta de condiciones dignas para operar”, señaló Urrutia.
Asamblea que confirmó la profundización de la protesta
Según destacó el representante sindical, el pasado lunes se convocó a una asamblea que contó con la participación de aproximadamente el 90% de la planta de choferes. La decisión fue contundente y unánime: no retomarán el trabajo hasta que se garantice una solución concreta y la cancelación total de las deudas. Este giro representa un endurecimiento en la postura de los trabajadores, que previamente habían aceptado soluciones parciales.
Impacto de la medida y demandas concretas
Actualmente, no sólo está pendiente el pago del sueldo de septiembre, sino también al menos el 50% del aguinaldo y valores correspondientes a acuerdos paritarios anteriores. Mientras continúa el paro, miles de vecinos de Necochea y Quequén se ven afectados por la falta de servicio de colectivos, lo que complica sus desplazamientos laborales, escolares y de salud. Desde UTA reconocen este impacto, pero insisten en la necesidad de que la empresa cumpla con los pagos atrasados para poder garantizar un funcionamiento estable y sin sobresaltos.
Empresas sin propuestas claras y acusaciones mutuas
Al cierre de las negociaciones, la empresa no presentó un plan alternativo que permitiera destrabar la crisis. Solo ofreció completar el último pago pendiente, medida que fue rechazada por los trabajadores dada la magnitud total de la deuda. Aun así, ni siquiera esta suma parcial fue depositada después del inicio del paro, lo cual fue calificado por Urrutia como una “microextorsión”, ya que se percibe como un intento de condicionar la protesta con un gesto económico mínimo.
Gestiones sindicales y perspectivas
El dirigente de UTA comentó que ha estado acompañando a los choferes en Necochea durante las asambleas y negociaciones, buscando acercar posiciones con la empresa. Sin embargo, el desgaste de meses de conflicto y la falta de respuestas satisfactorias mantienen el paro vigente. La reanudación del servicio dependerá, en última instancia, del compromiso empresarial de cancelar la deuda acumulada y resolver las condiciones laborales pendientes.
Por el momento, los usuarios deberán continuar buscando alternativas de transporte mientras persista la medida y no se concreten acuerdos que permitan volver a la normalidad.