Un recuerdo imborrable en el estadio Roberto Carminatti
El último domingo, el Estadio “Roberto Carminatti” de Olimpo de Bahía Blanca se convirtió en un lugar de homenaje y recuerdo para Ceferino Díaz, un símbolo para el club aurinegro que falleció recientemente a los 53 años. Díaz fue una figura clave en la historia del club, especialmente recordado por haber capitaneado al equipo durante la emblemática temporada 2001 que culminó con el ascenso a la Primera División argentina.
El significado de la camiseta número 5
Antes del inicio del encuentro por la segunda fecha del Torneo Federal A entre Olimpo y Santamarina de Tandil, el capitán actual del equipo, Martín Ferreyra, rindió tributo a Díaz vistiendo la icónica camiseta número 5 que Ceferino portó en aquel ascenso bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro. Con un gesto cargado de emoción, Ferreyra ingresó al campo con la histórica camiseta y posteriormente la colocó en el centro del estadio, simbolizando la conexión entre las generaciones y la memoria viva del club.
Momentos de respeto y reflexión
Con todos los jugadores reunidos junto a la cuaterna arbitral en el círculo central, se llevó a cabo un respetuoso minuto de silencio en memoria del excapitán. Durante su paso por Olimpo, Díaz disputó 21 partidos oficiales y anotó 4 goles. Entre estos tantos, dos fueron especialmente significativos pues contribuyeron en la histórica victoria de Olimpo por 4 a 0 ante Instituto de Córdoba, resultado que selló el ansiado ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino.
Presencia de la comunidad y mensajes de ánimo
Además del minuto de silencio, una bandera con la leyenda “Ceferino Díaz siempre te recordaremos” ondeó detrás del arco de la calle Ángel Brunel, reafirmando el lugar que el jugador ocupa en el corazón de los hinchas. El ambiente en el estadio transitó emociones que fueron más allá del fútbol, con expresiones hacia la Selección Argentina, Malvinas e Inglaterra, reflejadas en banderas y mensajes compartidos por ambos equipos en apoyo al combinado nacional.
Este tributo en el estadio de Olimpo no solo revalidó la importancia de Ceferino Díaz como jugador y capitán, sino que también demostró cómo el fútbol puede ser un vehículo para unir a la comunidad y celebrar la historia y los valores compartidos por un club que sigue forjando su camino en el deporte nacional.