Una tragedia que paralizó a toda Necochea
La ciudad de Necochea despertó con una noticia que impactó profundamente a la comunidad deportiva y sus habitantes: el fallecimiento de Ana “Anita” Peralta Rondanina, joven voleibolista de 15 años que había quedado internada en estado crítico tras un accidente ocurrido en la Ruta Provincial 88. La adolescente no pudo superar las graves lesiones sufridas en el siniestro vial, que ocurrió días atrás y que mantuvo en vilo a familiares, amigos y seguidores de su carrera.
Trayectoria deportiva marcada por talento y dedicación
Ana Peralta Rondanina era considerada una de las mayores promesas del vóleibol local y regional. Formada inicialmente en el Club Rivadavia de Necochea, mostró desde muy joven una destacada habilidad que la llevó a disputar partidos en Primera División con apenas 14 años. Su talento la llevó a incorporarse al Club Once Unidos de Mar del Plata, donde continuó creciendo y entrenándose en torneos de la Asociación Marplatense de Vóley.
El sacrificio y compromiso de Anita se reflejaban en el esfuerzo semanal que, junto a su familia, realizaba para viajar dos veces a la semana desde Necochea a Mar del Plata, a menudo en remises compartidos. Este compromiso reflejaba su sueño genuino de vestir la camiseta de la Selección Argentina y llevar su carrera deportiva a los más altos niveles.
Detalles del accidente fatal en la Ruta Provincial 88
El accidente se registró durante la noche del domingo en el kilómetro 55 de la Ruta Provincial 88, cuando el Fiat Siena en el que Ana regresaba desde Mar del Plata chocó violentamente contra un camión frigorífico. El conductor del auto, Santiago Juan Manuel Irigoyen, de 58 años, perdió la vida en el acto debido a la magnitud del impacto.
Junto a Irigoyen y Ana, viajaban también Catalina Wright, su compañera de equipo de 15 años, y Ana Beatriz Del Ménico, de 68 años. El camión Iveco estaba al mando de Jesús Alberto Castillo, de 59 años, quien sufrió heridas y fue atendido médicamente tras el choque.
La gravedad mayor recayó sobre Ana Peralta Rondanina, quien fue trasladada con urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata, donde fue asistida en la Unidad de Terapia Intensiva durante varios días y sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas. A pesar de los esfuerzos médicos, su estado se mantuvo irreversible hasta su deceso en las primeras horas del jueves.
Impacto social y deportivo tras la pérdida
La noticia de la muerte de Ana Peralta Rondanina generó una conmoción generalizada en Necochea y Mar del Plata. Más allá del dolor por la pérdida humana, la comunidad deportiva lamenta profundamente la desaparición de una joven tan talentosa con un futuro prometedor en el vóley nacional.
Familiares, entrenadores, compañeros y vecinos resaltan su disciplina, pasión por el deporte y su actitud perseverante frente a las adversidades. La joven se convirtió así en un símbolo de esfuerzo y dedicación para muchas nuevas generaciones que sueñan con progresar en el deporte.
El trágico episodio también abre un espacio para reflexionar sobre la seguridad vial en las rutas provinciales y la necesidad de adoptar mayores medidas de prevención para evitar que sucesos tan dolorosos vuelvan a afectar a la comunidad.