Conflicto interno en el peronismo tras la votación de la ordenanza antitrapitos
El Concejo Deliberante de Necochea aprobó recientemente una ordenanza que prohíbe la actividad de cuidacoches y limpiavidrios, conocidos comúnmente como “trapitos”. Esta medida generó un fuerte cruce dentro del Partido Justicialista local, cuando varios referentes del espacio, incluyendo a Marcelo Rivero y Blanca Blanco, votaron a favor, acción que fue desautorizada por otros sectores del PJ.
La controversia refleja diferencias internas respecto a la forma de abordar la problemática social y económica que envuelve a quienes desarrollan esa actividad comercial. Mientras algunos dirigentes defienden la medida como una forma de regular el espacio público y mejorar la seguridad urbana, otros la interpretan como una desatención a sectores vulnerables.
Respuestas de autoridades municipales y críticas a la implementación
Desde la secretaría de gobierno, Jorge Martínez expresó su intención de evaluar un posible veto a la creación del Consejo de Seguridad, una medida vinculada con la ordenanza antitrapitos, argumentando que las funciones propuestas ya son realizadas por la comuna. Simultáneamente, indicó que se consideran observaciones a la norma para mejorar su viabilidad.
Por su parte, el concejal de La Libertad Avanza, Eduardo Caballero, manifestó su defensa a la prohibición, aunque aclaró que el Ejecutivo provincial tendrá la última palabra en la aplicación de estas disposiciones y posibles excepciones al reglamento.
Opiniones de actores sociales y religiosos sobre la medida antitrapitos
El debate no se circunscribe solo al ámbito político. El dirigente social Cardoni calificó la ordenanza como inviable, señalando que no se puede resolver la actividad de cuidacoches simplemente con prohibiciones y que resulta más adecuado avanzar hacia políticas que incluyan regulación y generación de empleo inclusivo.
En una línea similar, el sacerdote Alejandro Martínez cuestionó la medida al señalar que las multas resultan inviables para personas en situación de exclusión social y sugirió que se debe buscar generar oportunidades antes que aplicar sanciones económicas que agraven su situación.
Contexto social y económico que rodea la medida
Este contexto se ve agravado por el aumento sostenido del desempleo en la ciudad, que ronda el 8%, según reportó la delegada del Ministerio de Trabajo bonaerense, Natalia Steffen. La creciente desocupación puede potenciar la informalidad laboral, y en consecuencia la expansión de actividades como la de los cuidacoches.
En paralelo, las iniciativas municipales para extender planes de regularización de deudas y la incorporación de nuevos quirófanos e infraestructura hospitalaria evidencian un intento de equilibrar la atención social y la economía de los vecinos de Necochea.
La complejidad de abordar las problemáticas urbanas y sociales en Necochea
El debate sobre la ordenanza antitrapitos en Necochea se inscribe en una discusión más amplia sobre cómo equilibrar la regulación del espacio público junto a la integración y acompañamiento de sectores vulnerables. Las posturas enfrentadas entre el peronismo local, la comuna, referentes sociales y religiosos muestran que el tema trasciende una simple regulación administrativa.
En las próximas semanas, se espera que se definan vía judiciales o administrativas sobre la implementación efectiva de la normativa, así como la posible conformación de mesas de diálogo para avanzar en soluciones más consensuadas.