Comienza el lunes con temperaturas bajas y neblina en Necochea y Quequén
El inicio de la semana en Necochea y Quequén estará marcado por un clima frío y la presencia de neblina, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el lunes 24 de agosto. Las condiciones indicadas anticipan una mínima de apenas 2 °C, una marca que confirma la llegada de días más frescos en la región.
Poco viento y cielo parcialmente nublado al amanecer
Durante las primeras horas de la madrugada, se espera una baja intensidad de viento proveniente del sur, con velocidades entre 7 y 12 km/h, lo que favorecerá la persistencia de la neblina que dificultará la visibilidad. El cielo estará mayormente cubierto, manteniendo una sensación térmica baja.
Viento que rota al norte y ascenso leve de temperatura por la mañana
Con el avance de la mañana, el viento cambiará de dirección, pasando a soplar desde el norte y aumentando su velocidad hasta entre 23 y 31 km/h. Este cambio favorecerá un ligero ascenso en la temperatura, alcanzando los 5 °C alrededor de las horas matutinas. El cielo se mantendrá parcialmente nublado.
Tarde mayormente nublada sin lluvias y máxima de 11 °C
Para la tarde, la nubosidad se incrementará, con predominio de cielo mayormente nublado, aunque se mantendrán las condiciones secas, ya que no se prevén precipitaciones durante todo el día. La máxima estimada alcanzará los 11 °C, mientras que el viento seguirá soplando desde el norte pero con menor intensidad, en un rango de 13 a 22 km/h.
Condiciones estables para la noche
Al caer la noche, el cielo se despejará parcialmente, con temperaturas estimadas alrededor de los 6 °C. El viento del norte persistirá con velocidades similares a la tarde, garantizando condiciones estables y sin ráfagas fuertes.
Datos atmosféricos adicionales para Necochea y Quequén
- Humedad relativa: 79 %
- Presión atmosférica: 1025,3 hPa
- Viento inicial del oeste a 6 km/h
- Visibilidad: 10 kilómetros
- Horario solar: salida a las 7:30 y puesta a las 18:26
Este escenario climático es típico de la transición del invierno hacia la primavera, con noches y madrugadas frías y días frescos, ideales para quienes prefieren temperaturas bajas sin la presencia de precipitaciones o vientos intensos.