Botadura del Adviento: un nuevo capítulo para la industria naval de Quequén
El pasado 17 de septiembre, el Astillero Aloncar protagonizó un evento significativo al botar el pesquero Adviento, una embarcación destinada principalmente a la pesca de langostino y que operará en la flota de Rawson. La ceremonia, que se llevó a cabo en la ribera del río Quequén, contó con la presencia de trabajadores del astillero, empresarios vinculados a la actividad pesquera, familiares y representantes de la comunidad local, quienes vivieron un momento cargado de emoción y tradición.
De la construcción a la botadura: culminan meses de trabajo especializado
El proceso de construcción del Adviento implicó aproximadamente ocho meses, durante los cuales decenas de profesionales y técnicos intervinieron en sus distintas etapas, desde la ingeniería naval hasta la soldadura, electricidad y pintura. Según Hugo Obregozo, ingeniero naval y responsable del astillero, la botadura representa para quienes participaron un “examen” que pone a prueba el resultado de ese trabajo intensivo. El acto tradicional incluyó el bautismo del barco con el rompimiento de una botella contra la proa y la bendición, ritual que simboliza la protección para la embarcación y su tripulación.
Características técnicas y destino del pesquero Adviento
El Adviento mide aproximadamente 12 metros de eslora y cuenta con una potencia cercana a los 450 caballos. Su incorporación a la flota de Rawson marcará la quinta embarcación que el Astillero Aloncar construye para esa comunidad pesquera, consolidando la relación entre la empresa naval de Quequén y la actividad langostinera del sur. La embarcación se suma a esa cadena productiva con la expectativa de brindar un apoyo sólido y confiable a la captura de langostino.
Quequén y Necochea: pilares que buscan recuperar protagonismo en la industria pesquera
La construcción de este nuevo pesquero es un reflejo de la aspiración local para mantener y fortalecer el papel histórico de Quequén y Necochea dentro de la cadena de valor de la pesca en Argentina. Obregozo enfatizó que la continuidad de trabajos de construcción, mantenimiento y reparación se traduce en generación de empleo local y un impulso económico para la región, con una clara mirada hacia un desarrollo sostenible y de largo plazo para el sector naval.
Superando desafíos y apuntando a la eficiencia
Aunque el proceso demoró ocho meses, el astillero tiene como meta acortar los tiempos para futuros proyectos, buscando reducirlos a aproximadamente seis meses mediante la optimización y mejora continua de sus prácticas. Este compromiso con la eficiencia es clave para fortalecer la competitividad y responder a las necesidades de una industria pesquera dinámica.
Confianza y relación de largo plazo con clientes de la pesca
El respaldo en la calidad constructiva y cumplimiento de compromisos ha sido determinante para que grupos propietarios con base operativa en Rawson vuelvan a confiar en Aloncar para la construcción y mantenimiento de sus embarcaciones. Esta relación profesional cercana entre el titular del astillero y sus clientes fomenta un vínculo estable que asegura continuidad y desarrollo para el sector naval local.
Contexto actual de la pesca langostinera y perspectivas futuras
La actividad langostinera atraviesa un contexto complejo con desafíos como variaciones en el tipo de cambio y competencia internacional que han impactado en precios. Sin embargo, el optimismo persiste entre los actores del sector, quienes visualizan estas dificultades como temporales y apuestan a una visión a largo plazo que permita recuperar y ampliar la actividad pesquera con mayor solidez.
Impacto laboral y compromiso personal por la pesca en la región
La botadura del Adviento puso en evidencia el trabajo de numerosos oficios especializados que sostienen la industria naval en Quequén, desde soldadores hasta ingenieros y técnicos. Para Obregozo, la continuidad de la pesca en Necochea es una pasión y una meta que trasciende su labor actual, anhelando que su legado y la tradición pesquera local se mantengan vivos en generaciones futuras.
Una comunidad involucrada y una tradición que se mantiene viva
La presencia de la colonia pesquera local durante la ceremonia resaltó la importancia cultural e histórica que la construcción de embarcaciones tiene en Quequén. La botadura no solo representa una nueva unidad para la flota, sino también la reafirmación de una identidad colectiva alrededor del mar y la pesca que sigue siendo motor económico y social de la región.
Tras el exitoso lanzamiento al agua, el pesquero Adviento iniciará su traslado hacia Rawson, donde comenzará a cumplir su función en la flota langostinera, marcando un nuevo hito en la vinculación entre Quequén, Necochea y la actividad pesquera del sur argentino.