Finaliza la era Rojas: expectativas de cambio en la intendencia de Necochea
Tras casi siete años al frente del municipio, la gestión de Arturo Rojas se encamina a su etapa final con un saldo ampliamente debatido desde la población. Promesas iniciales de transformar a Necochea en un destino turístico de primera línea en la Costa Atlántica no se han materializado, y una avanzada serie de hechos durante su mandato han puesto en entredicho la capacidad de su administración para cumplir con las expectativas ciudadanas.
Por ejemplo, durante los recientes festejos del avance de la selección argentina en la Copa Mundial, la falta de control municipal se tradujo en un desorden vial y algunos episodios de violencia que opacaron la celebración. La presencia masiva de motos con caños de escape alterados afectó la tranquilidad habitual, evidenciando una ausencia de prevención desde el área de seguridad.
Gestión cuestionada y polémicas financieras
Además, las operaciones relacionadas con la subasta del Complejo Casino han despertado sospechas por falta de transparencia, lo que puede derivar en perjuicios fiscales importantes para la ciudad. Este tipo de prácticas recalca la percepción de una administración que dejó mucho que desear en términos de gestión responsable y ética pública.
En ese marco, las dificultades para cubrir tareas básicas de mantenimiento y la venta de bienes patrimoniales a precios cuestionados para financiar gastos rutinarios han profundizado la desconfianza entre los vecinos.
La búsqueda de liderazgo: tres nombres ganan terreno
Ante este panorama, diversas fuerzas políticas comienzan a plantear posibles alternativas para suceder a Rojas y revitalizar Necochea. Tres figuras destacan por su trayectoria y potencial para encabezar la próxima administración municipal:
- Daniel Anselmo Molina: El ex intendente radical, que gobernó entre 2003 y 2011, se perfila como un renovado candidato tras ser elegido presidente de la Unión Cívica Radical local. Su gestión anterior es recordada por la ejecución de numerosas obras públicas y políticas de estado sólidas. Su campaña podría apoyarse en la nostálgica valoración de esos años de actividades municipales eficientes y ordenadas.
- Mariano Carrillo: Actual responsable interino del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Carrillo ha demostrado capacidad gerencial en un área estratégica para la economía local. Su enfoque combina la modernización de infraestructura portuaria con la inserción social a través de programas municipales dirigidos a escuelas y organizaciones sociales, aspectos que le otorgan una plataforma concreta para aspirar a la intendencia.
- Alejandro Issin: Desde la gerencia de la Usina Popular Cooperativa Sebastián de María, Issin ha manifestado una influencia notable en el PRO local. Con experiencia como ex concejal, cuenta con una base institucional y política que puede desafiar la continuidad del actual modelo municipal, especialmente ante las diferencias evidenciadas con la administración de Rojas.
Un escenario electoral marcado por la incertidumbre
Ninguno de los mencionados ha oficializado su intención de postularse, pero movimientos discretos y contactos políticos sugieren que estas figuras podrían ser protagonistas en las elecciones del próximo año. Para los habitantes de Necochea, estas candidaturas simbolizan la esperanza de un liderazgo capaz de afrontar los múltiples desafíos acumulados, desde la infraestructura hasta la gestión municipal y la seguridad ciudadana.
El desafío es mayúsculo. La próxima intendencia tendrá la tarea de recomponer la confianza y ofrecer respuestas concretas a un distrito que, con un importante potencial en turismo, comercio y logística, necesita un impulso renovador tras años de gestión cuestionada.
Quedará por verse quién logra capitalizar la desilusión ciudadana y presenta una propuesta convincente para encabezar este proceso de transformación en Necochea.