La escucha como política pública en Puerto Quequén
En el marco de programas de prevención del consumo problemático, Puerto Quequén implementa una innovadora estrategia que va más allá de las campañas tradicionales: convertir la escucha en una forma de intervención temprana. Este enfoque se ha desplegado en instituciones educativas como la Escuela Técnica N.º 3 “Nicolás Tesla” y la Escuela de Educación Media Superior N.º 15 (EEMS N.º 15), donde los jóvenes son invitados a expresar inquietudes y dudas en espacios que garantizan la confidencialidad y no el juicio.
Un buzón, un espacio seguro para preguntar
En el aula, un simple buzón colocado estratégicamente ofrece a los alumnos la posibilidad de hacer preguntas sin exponer su identidad. Aunque parece un gesto sencillo, esta herramienta ha probado ser decisiva para generar confianza. Allí, las preguntas surgen espontáneamente, no con el objetivo de cumplir con un requisito sino para entender y comprender los riesgos asociados al consumo de sustancias como el cannabis.
Más allá de las sustancias: foco en las personas
En una sesión en la EEMS N.º 15, el debate trascendió la información técnica sobre drogas para situar la mirada en las personas que consumen y que, muchas veces, no pueden o no saben cómo buscar ayuda. La conversación se volvió profunda cuando surgió el tema de la ayuda a quienes se encuentran atrapados en el consumo, evidenciando que prevenir no es solo hablar de sustancias, sino comprender el entorno social, emocional y familiar que acompaña esa realidad.
El impacto del testimonio personal
Un momento crucial de estas intervenciones fue la inclusión de testimonios en primera persona acerca del consumo y la recuperación. Estos relatos trascienden el discurso académico y llenan de humanidad el abordaje, permitiendo que las preguntas se transformen y apunten hacia las consecuencias reales, los caminos posibles para revertir situaciones difíciles y la esperanza de un cambio verdadero.
La presencia de los consumos cotidianos: pantallas y redes sociales
La campaña “No te enredes en las redes” amplió el foco a otro tipo de consumo, menos visible pero cada vez más omnipresente: el uso de pantallas y dispositivos móviles. Esta dimensión se aborda desde los efectos en la atención, la ansiedad generada por la exposición constante, y cómo estos elementos impactan en la construcción de vínculos interpersonales y la sensación de pertenencia entre los jóvenes.
Entendiendo los consumos desde una perspectiva integral
Puerto Quequén promueve una visión compleja y sensible de los consumos problemáticos, donde factores como la familia, el contexto social, el sufrimiento emocional y la ausencia de redes de apoyo son contemplados sin simplificaciones ni estigmatizaciones. El objetivo es crear condiciones preventivas desde la confianza y la comunicación, evitando la moralización o la alarma infundada.
La innovación de una política pública construida desde la escucha
Este modelo que prioriza la escucha activa y la intervención temprana marca una diferencia sustancial en la prevención. Porque no siempre una política pública transformadora comienza con anuncios grandilocuentes, sino muchas veces con una pequeña pregunta depositada en un papel y la disposición sincera de un adulto para recibirla y acompañar sin juicios. Puerto Quequén se posiciona así como un ejemplo de cómo repensar las estrategias preventivas y acercarlas a la realidad concreta de los jóvenes.