Cuatro sectores concretos reportan deterioro costero por actividad humana
Un diagnóstico reciente elaborado por el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires advierte un deterioro considerable en al menos cuatro puntos de la costa de Necochea y Quequén: Bahía de los Vientos, Puerto Quequén, Barrio Médanos y Punta Negra. El informe, basado en relevamientos de 2024 y desarrollado en colaboración con científicos del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC), señala que estas áreas presentan baja conservación y síntomas claros de erosión vinculados a distintas intervenciones humanas.
Necochea, entre los distritos con mayor presión antrópica en la costa
Dentro del estudio provincial que abarcó 104 puntos en 19 municipios, Necochea figura en la categoría de “muy alta presión humana” sobre ambientes costeros, compartiendo esa calificación con localidades como La Costa, Pinamar y Mar del Plata. Esta categoría se basa en el efecto acumulativo de urbanización, infraestructura costera, turismo y defensas artificiales, actividades que alteran notablemente la dinámica natural del litoral.
Bahía de los Vientos: erosión extrema y pérdida de arena
El sitio que presenta signos más alarmantes es Bahía de los Vientos, donde los acantilados manifiestan una erosión extrema, sumada a la desaparición casi total de depósitos de playa. El informe vincula este fenómeno con la construcción de escolleras en Puerto Quequén, que han modificado el flujo y acumulación de arena favoreciendo un déficit en el lado de Quequén y su acumulación en Necochea.
También se observan cambios en el oleaje, provocados por la prolongación de la escollera sur, y descargas pluviales que intensifican la erosión en los acantilados, con riesgo de derrumbes. Las intervenciones con enrocados y la problemática cercana a viviendas agravan aún más esta situación.
Otros sectores afectados: condiciones y amenazas específicas
- Puerto Quequén: presenta una playa de bolsillo relativamente protegida por las escolleras, aunque sigue siendo vulnerable a episodios erosivos asociados a tormentas, reflejando el impacto desigual de las obras en el litoral.
- Barrio Médanos: las playas miden entre 70 y 100 metros pero las dunas frontales están muy degradadas, en parte por caminos costeros y tráfico vehicular que comprometen la capacidad de recuperación natural tras temporales, sumado a la remoción de médanos para urbanizaciones.
- Punta Negra: esta costa acantilada muestra signos de erosión y retroceso, agravados por la avenida costanera construida justo sobre el acantilado, que ejerce la presión humana más significativa en la zona.
Casos comparativos en municipios cercanos y relevancia para políticas públicas
El informe también incluye a municipios vecinos como Lobería y San Cayetano, mostrando diferencias notables en la conservación de médanos y playas, y rescatando la importancia de la planificación y regulación local. En Necochea, el estudio señala la falta de información oficial sobre normativas costeras vigentes, dificultando la comprensión completa del marco regulatorio.
La ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, enfatizó la necesidad urgente de contar con diagnósticos precisos para diseñar estrategias que mitiguen los efectos del cambio climático y fortalezcan la conservación, en coordinación con los gobiernos municipales.
Este reciente informe visibiliza la complejidad y vulnerabilidad de las zonas costeras de Necochea y Quequén, subrayando que la actividad humana sin control adecuado puede acelerar la erosión y deteriorar ecosistemas fundamentales que también tienen valor social y económico para la región.