Alerta en el transporte público de Quequén y Necochea por deudas salariales
Los trabajadores del transporte público que prestan servicios en las ciudades de Quequén y Necochea atraviesan una situación de incertidumbre debido a la falta de pago de sus salarios. La empresa encargada del servicio habría recibido fondos para saldar las deudas, pero aún no se ha efectuado ningún desembolso hacia los empleados.
Convocatoria a asamblea para definir acciones
Frente a este panorama, los choferes y empleados del transporte han convocado a una asamblea con el objetivo de analizar la problemática y decidir sobre las acciones a seguir, entre las cuales no se descarta la implementación de un paro que podría interrumpir el servicio a la comunidad.
Un representante del sector señaló que durante la reunión informarán a los trabajadores sobre el estado de la deuda y la recepción de recursos por parte de la compañía, resaltando que hasta el momento no se han registrado pagos parciales. Esta situación ha generado un creciente malestar entre los trabajadores, quienes reclaman la acreditación de al menos una parte de los haberes pendientes.
Implicaciones para la continuidad del servicio
La continuidad del servicio de colectivos en ambas localidades dependerá de las resoluciones tomadas en la asamblea. Según expresó un vocero de los trabajadores, la posibilidad de realizar una medida de fuerza está latente, aunque aún no hay una confirmación definitiva sobre un eventual paro.
Además, se puso en evidencia el descontento respecto al manejo de los pagos por parte de la empresa, considerando que jugar con la remuneración de los empleados genera incertidumbre y afecta la relación laboral.
Expectativas y próximos pasos
Mientras se aguarda el desarrollo de la asamblea, la población de Quequén y Necochea enfrenta la expectativa sobre si el servicio de colectivos podrá mantenerse con normalidad o si se verá afectado por una suspensión indefinida. La decisión final será comunicada tras la reunión con los trabajadores afectados.
Esta situación, además de impactar directamente en los conductores y personal del transporte, puede generar inconvenientes para los usuarios que dependen diariamente del colectivo para sus desplazamientos cotidianos.