Aumento parcial en impuestos a combustibles para agosto
El Gobierno nacional oficializó un incremento parcial en los impuestos que gravan los combustibles para el mes de agosto, medida que afecta a las naftas y al gasoil. Esta actualización es parte de un esquema gradual que el Ejecutivo viene aplicando desde agosto de 2025, con el objetivo de evitar aumentos bruscos en los precios finales en los surtidores.
Detalles de la actualización impositiva para naftas y gasoil
Para las naftas sin plomo, tanto aquellas con un octanaje hasta 92 RON como las que superan dicho valor, así como para la nafta virgen, el aumento del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos para agosto será de 10,572 pesos por unidad de medida. A este monto se suma el Impuesto al Dióxido de Carbono (CO₂), que se ubica en 0,648 pesos.
En el caso del gasoil, los incrementos son mayores. El componente del impuesto sobre combustibles se eleva en 9,511 pesos, a los cuales se adicionan 5,150 pesos correspondientes al diferencial para la zona patagónica y el departamento Malargüe, conforme lo establecido en el artículo 7°, inciso d de la Ley 23.966. Asimismo, se agrega un importe de 1,084 pesos correspondiente al Impuesto al CO₂.
Postergación del resto de las actualizaciones para septiembre
El Gobierno decidió postergar para septiembre la aplicación del resto de las actualizaciones impositivas pendientes, las cuales incluyen reajustes correspondientes a 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026. De esta manera, se busca dosificar el impacto económico para los consumidores y reducir la volatilidad en los precios de los combustibles.
Fundamento y aplicación del Decreto 693/2026
Los aumentos impositivos entraron en vigor a partir del Decreto 693/2026, publicado recientemente en el Boletín Oficial. Esta normativa refleja la política de dosificación mensual implementada por el Ejecutivo desde agosto de 2025, que busca evitar un traslado abrupto de las actualizaciones acumuladas hacia los precios finales en las estaciones de servicio.
Vale precisar que, posteriormente, las petroleras podrían decidir aplicar ajustes adicionales por motivos comerciales, situación que definiría el precio final al consumidor.
Impacto anticipado en el mercado local y consumidor
En ciudades como Necochea, donde el transporte y la logística dependen fuertemente del uso de combustibles fósiles, esta suba parcial influirá directamente sobre el costo de traslado y transporte, lo que podría reflejarse en los precios al consumidor final en distintas actividades económicas. La postergación del resto de los aumentos genera una mayor previsibilidad en el corto plazo, aunque el ajuste completo está programado para septiembre.
Balance y expectativas frente a futuros ajustes
Este esquema gradual permite a los consumidores y a los sectores comerciales una adaptación más ordenada ante las modificaciones impositivas, evitando subas repentinas que afecten la economía diaria. Sin embargo, la expectativa restante está puesta en los incrementos y decisiones comerciales que tomarán las petroleras en los próximos meses.